La Alimentación o Dieta de la Dehesa define las peculiaridades que, dentro de la Alimentación Mediterránea, disfrutamos en Extremadura y que es fruto de la tradición de siglos modificada por las novedades del mundo actual. Los factores atmosféricos, ecológicos, históricos, económicos, religiosos y sociales determinan la producción y el aprovechamiento de los recursos naturales con fines alimenticios en una determinada región como Extremadura. Es decir, que la orografía, la pluviometría y el clima y la propia trayectoria histórica del pueblo extremeño operan configurando la alimentación de la región extremeña. A Extremadura llegaban y llegan alimentos del exterior, del entorno mediterráneo sobre todo. Se obtienen alimentos de la recolección de nuestros productos (verduras, hortalizas, legumbres, cereales, vid, aceite de oliva), de nuestra ganadería, de animales de corral y de granja, de la caza (carne, embutidos, leche, queso, mantequilla, tocino) y la pesca (con interesantes especies de río y de charca).
La forma en que los extremeños nos alimentamos hoy día es, por lo tanto, fruto de la confluencia de una tradición de siglos y de las novedades que las comunicaciones y las nuevas tecnologías alimentarias nos aportan. Afortunadamente en muchos hogares extremeños, con algunas peculiaridades, se sigue cocinando en la vitrocerámica lo mismo que nuestras abuelas guisaban en sus hogares de leña y eso deberíamos mantenerlo. En este intento por conservar la cocina tradicional de Extremadura es de felicitar a la Cofradía Extremeña de Gastronomía por reeditar su famoso manual “Nuevo Recetario de Cocina Extremeña”, donde de una forma sencilla y completa se describen todos los platos característicos de la gastronomía extremeña, que cualquier aficionado a la cocina podrá elaborar sin mayores tropiezos que los que les dicte su gusto personal.
La Alimentación o Dieta Mediterránea es una forma de alimentarse y un estilo de vida. Desde luego es una de las formas de comer más completas y saludables posibles; pero no existe una uniformidad absoluta en sus componentes, ya que se encuentran importantes diferencias entre diferentes países mediterráneos, o incluso entre diferentes regiones de un mismo país. Por otra parte países como Portugal posee una alimentación mediterránea sin ser un país ribereño. En España no es lo mismo la alimentación mediterránea de la costa andaluza, que la de Castilla, o la alimentación atlántica de Galicia, o la Alimentación de la Dehesa, como denominamos a las peculiaridades de la alimentación de los extremeños.
Comentarios